Los 7 hábitos de las parejas SW
Los 7 hábitos de las parejas Swinger que sí funcionan (y disfrutan de verdad)
Por Psicólogo ConSentido
Entrar al mundo Swinger no es lo complicado… lo complicado
es quedarse y mantenerse bien.
Después de trabajar con múltiples parejas dentro del
ambiente, hay algo que me ha quedado muy claro: no todas las parejas que
experimentan el Swinger lo disfrutan igual.
Algunas florecen, se fortalecen y hasta mejoran su relación.
Otras… se desgastan, se pierden o terminan preguntándose “¿en qué momento esto
dejó de ser divertido?”
La diferencia no está en la experiencia, ni en el físico, ni
en la cantidad de encuentros.
La diferencia podría estar en los hábitos, ¿tú que opinas?
Aquí te comparto los 7 hábitos que considero los pilares más
importantes observados en parejas Swinger que realmente la pasan bien… y siguen
juntas.
1. Hablan TODO (sí, TODO… incluso lo incómodo)
Las parejas que funcionan no solo hablan de “qué sí quieren”
… también hablan de lo que les da miedo, celos o inseguridad.
Ejemplo real:
Una pareja llegó a consulta porque todo “iba perfecto” … o al menos así lo creían
hasta que él empezó a notar que ella se conectaba más con otros hombres. Nunca
lo dijo. Lo guardó. Lo acumuló. Y tres doritos después explotó en el peor
momento: en pleno encuentro.
Las parejas altamente funcionales en el ambiente swinger no
evitan conversaciones incómodas… por el contrario las buscan, antes de estas se
vuelvan problema.
2. Tienen reglas claras (pero flexibles)
No hay nada más peligroso que una pareja que dice: “a ver
que sucede”.
Eso es equivalente como a manejar sin frenos… puede salir bien, pero
estadísticamente no sales de bien de una situación así.
Las parejas es importante darla la importancia a los tipos
de acuerdos que tienen como:
·
Qué está permitido y qué no
·
Límites emocionales (no solo físicos)
·
Señales de incomodidad
Pero también, al mismo tiempo se entiende que las reglas
pueden evolucionar. Por lo tanto, no es rigidez… es estructura con
inteligencia. Y la base de esa estructura inteligente es la capacidad de charlar.
3. Entienden que los celos no desaparecen (se gestionan)
Uno de los mayores mitos en el ambiente Swinger es:
“Si eres Swinger, no sientes celos.”
Esto como ya lo hemos mencionado anteriormente es totalmente
FALSO.
Los celos siguen ahí… pero las parejas aprenden a identificarlos
y procesarlos.
Ejemplo sencillo:
Una mujer decía: “no me molesta que esté con otra… me molesta cuando parece
disfrutar más que conmigo”. O bien cuando decía: “no me molesta que esté con
otra… me molesta cuando intenta hacer cosas que quiero que reserve hacer solo
para mí”
Eso no es celos “irracionales”… es una necesidad emocional
no atendida y que como parejas deben buscar la manera de trabajarlo y atenderlo.
4. Su relación principal SIEMPRE es prioridad
Esto parece obvio… pero en la práctica no lo es.
Hay parejas que se enfocan tanto en la experiencia externa
que pueden incluso inconscientemente descuidar la de su pareja .
Recuerda una regla de oro:
El Swinger suma… nunca reemplaza.
Si una pareja empieza a sentirse más emocionada por “los
otros” que por su propia relación, es una alerta clara de una enorme red flag.
5. Saben decir “no” (aunque haya presión social)
En el ambiente existe presión, aunque no siempre se note o
se admita:
·
“¿Cómo que no quieren?”
·
“Relájense, fluyan”
·
“Así es esto”
Las parejas fuertes saben retirarse, pausar o rechazar sin
culpa, es decir ejercen la regla mas importante del ambiente “El NO es NO y no
se cuestiona”
Ejemplo real:
Una pareja decidió irse de una reunión porque no se sentían cómodos con la
dinámica. Después me dijeron:
“Fue la primera vez que nos fuimos… y también la primera vez que sentimos que
lo hicimos bien.”
Decir “no” también es parte del ambiente.
6. Separan lo sexual de lo emocional (pero no lo ignoran)
Aquí hay mucha confusión.
El Swinger implica apertura sexual… pero no significa
desconexión emocional.
Las parejas:
·
Diferencian pueden llegar a trabajar para hacer
un diferenciado claro entre el placer físico y el placer de vínculo afectivo.
·
Observan cuando algo empieza a cruzar esa línea
y lo trabaja en conjunto con su pareja, nunca solo.
·
Lo hablan antes de que escale a un mayor
problema
No se trata de prohibir sentir… se trata de entender qué
hacer con eso.
7. Tienen sentido del humor (sí, esto es clave)
Porque seamos honestos…
No todo sale perfecto, recuerda los momentos:
·
Incómodos
·
Mal timing
·
Energías raras
·
Situaciones inesperadas
Las parejas que sobreviven y disfrutan… son las que pueden
reírse juntas de lo que no salió como esperaban.
Ejemplo real:
Una pareja contó entre risas cómo lo que aparentaba ser una noche de sexo entre
muchas parejas, termino en un encuentro pura plática y risas.
“Parecía reunión de vecinos, no Swinger.” Dirían algunos…
¿Le llamarías fracaso? Definitivamente No. Sería mas bien
una experiencia compartida nuevo o diferente.
Conclusión
“El ambiente swinger no se crea ni se destruye… solo se
transforma” según la dinámica que se desarrolla en el momento.
El Swinger no fortalece ni destruye relaciones por sí solo.
Lo que hace es amplificar lo que ya existe.
Si hay comunicación, confianza y conexión… crece.
Si hay inseguridad, silencio o desconexión… también crece.
Por eso, más que preguntar:
“¿Deberíamos entrar al ambiente?”
La pregunta correcta es:
“¿Tenemos la base para estar en el ambiente?”
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